And the winner is...

Otra cuestión que me "inquieta", es el tema de la "actitud" en términos de "conquista" (por ponerle algún nombre bonito); como que nadie sabe muy bien qué hacer (ni cómo hacerlo), pero... todos opinamos (convencidos). No hay que estar siempre disponible, pero tampoco decirles que no; hay que darles bola, pero no tanta... No hay que ser muy demostrativa pero tampoco un cubo de hielo; hay que mostrar interés, pero como con VISA (en cuotas)... Si escribís poco, es que no te interesa, pero si escribís mucho, pufff... sos una intensa. Si no hablás, se aburren y si hablás mucho, se aturden... Si respondés al toque, estás pendiente de él, pero... si no lo hacés, es señal de que no interesa.  ¿Cómo era eso de "hacete la difícil, que les encanta"?  ¿Cuánto de difícil?  O sea ¿Hay un número de no, antes de prescribir la estrategia? 
¿Y si leo y no respondo? Tremendo: El tan temido tilde azul...
Ay muchachitos...  parece que la tecnología, en lugar de ayudarnos a avanzar, nos hace girar en círculos (y nos marea).
No hay reglas infalibles, ni plano super preciso, ni táctica más eficaz que ser lo que uno es, para encontrar el reflejo más fiel de eso que tanto desea...  Podés gritar, reir, fingir e, incluso, callar, pero... si no es auténtico, si poco tiene de realidad, más antes que después, se desvanece y se va. Si no te quiere por lo que sos, si solo le atrajo el show,  se va esfumar toda magia, apenas baje el telón... 
Pensá menos (sentí más), no amordaces tu auténtico yo (¡dejate llevar!),  obedecé tu intuición (escuchate un poquito más), que el mundo está lleno de artistas, pero las luces se apagan, los actos también se cansan y lo único que queda en pie es eso que ahora sos; lo que podés tratar de cubrir (disfrazar), mas nunca -pese a cualquier estrategia- poner en off y borrar...

Hasta siempre, chiquita

Nunca fui buena para las despedidas, perdón...  Es como que con cada adiós, muere una parte de mi (de mi vida). 
Te acordás cómo nos conocimos? Yo era bastante más peque que hoy; 18 añitos tenía (recién llegaba a la city) y vos me esperabas ahí, en Laprida 1. Me acompañaste, me ayudaste, me bancaste y estuviste ahí (y acá) conmigo. Atendiste mis caprichos y delirios; siempre que te precisaba -sabía- podía contar contigo. Lo hice y tanto fue así que nunca nos separamos, aunque... tuvimos nuestras diferencias, nuestras peleas y roces. Me lastimaste y, si bien con el tiempo entendí que no había sido esa tu intención, te perdoné e, incluso ( y me llevó un tiempo hacerlo... ), volví a confiar en vos, ya nunca volvió a ser lo mismo. 
Hace tiempo no estás igual y yo ya no soy la misma. Así y todo, siento que, al dejarte ir, una parte de mi también se marcha contigo... y ya no habrá marcha atrás. No, nunca me gustaron los términos medios, lo sabés muy bien. No quiero que pienses que te dejo porque encontré a alguien mejor, porque no fue tal el orden de los hechos. Sí, es cierto que pronto habrá alguien en tu lugar, mas nunca, jamás, podrán ocupar tu sitio....  Dejaste una Huella  en mi, que siempre vivirá conmigo.
Gracias por todo. Que en paz descanses, MINi PiMMER.
🙃

Que sí, que no... Que caiga el Chaparrón ♪

"Cuando menos lo esperes, llega"."Tenés que visualizar lo que querés" ."Si pensás mucho en eso, no sucede..." "Pedile  al universo claramente lo que precisás". "Lo único que cae de arriba es la lluvia" ."Si no luchas por lo querés, nunca lo conseguirás". "Enfocate en lo que querés" ." Tu problema es que estás muy enfoncada en eso..."  Y la rematamos con un (¡attenti!) "Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado".  ¡Jua!
¿En que quedamos? ¿Le pido o me callo? ¿Lo busco o me escondo? ¿Y la Ley de atracción? ¿Prescribió o sancionaron artículos modificatorios? Honestamente, muchachos, me perdí. O sea... yo me levanto y no sé si hablarle al universo, rezarle a San Antonio o ponerme a meditar y pensar en florcitas de colores... ¿Qué hago?¿Lo deseo despacito?
No, no está claro. Es como ser Budista y creer en la vida eterna, no sé... O que un cura católico me enseñe la teoría del Big Bang... ¿Qué hacemos con Adán y Eva? ¿Y la manzana? Ojo que hay quien la pasó mejor con la manzanita, pero esa era otra historia...
¿Entonces, qué hago para alcanzar lo que quiero? Porque me da miedo interferir las fuerzas y desencadenar un desastre... Ya me imagino: yo charlando y tomando mates, tranqui, con el Universo y, de repente, una suerte de hecatombe astral -mezcla de energía y azar- retorciendo mis súplicas o, peor aún: yo tranquila, juntando margaritas, y Buda, Papá Universo y San no se qué, entregándole mis deseos a otros, por ser yo poco perseverante, tibia...
¿Alguna idea? ¿Un caminito? ¿Una línea... ?¿Un tip? Yo como para ir viendo, ¿Vio?
¡Gracias!

Tic-Tac, Tic-Tac... Otra vez, vos...

Parece que, una vez más, volveremos a vernos.
Sí, todavía se siente raro. No será esta la primera vez que estemos solos, los dos y, sin embargo, aún me incomoda (un poco).
Sí, lo sé, siempre me jacté de culparte por algo que... ni si quiera es tu culpa. Aunque... tampoco creo que seas un Santo -.-
Pasó bastante tiempo y aún no me acostumbro. Y me confunde ¿Sabés? A veces te quiero bien lejos y otras... daría lo que no tengo por que me ayudes... Y a medida que pasa el tiempo, más y más me confundo... y menos sé qué hacer... Y me dejo engañar, y me vuelvo a enojar y a alejar, pero bueno, ni hace falta que te lo diga. ¿No?
¿Con él? Sí, también intenté hablar con él y no una, sino puff.... muchas veces... pero no me escucha... ¿Y si lo intentás vos?
No te creo que no lo conozcas; tiene señas (muy) particulares: para empezar (y ni siquiera es causal), usa pañales, es algo miope y pasea distraído con una flecha arbitraria (sin matrícula habilitante). Lo llaman... Cupido y... hay que detenerlo: no puede andar tranquilo , jugando a ser el master de arquería y salir impune. Yo no te digo que no juegue, pero que sea -un poquito- profesional y -siquiera- vea a quién le pegó... Y, en todo caso, que revise las contraindicaciones y ofrezca -según corresponda- algún tipo de resarcimiento... ¿Cómo lo ves?
Dale Valentín, se acerca tu cumple, a ver si algún año llego a brindar con vos. ¿Te copás? 🥂

Entre el querer y el poder ¿me atrevo?



PH: Sujeta a derechos de autor

Mito, total y absoluto mito; ficción, quimera, cuento. Además, no tengo galera y, por si acaso, -perdón- también sufro de vértigo. La cuerda floja la transito a menudo pero alguno de los dos extremos -siempre- osa sacar ventaja y aquello del equilibrio no deja de ser - jamás- un colorido cuento de hadas...
Que te quiero y no puedo, que puedo pero no quiero; que debo pero no sé cómo; que no debo pero así me sale y, entre tanto -y por tanto- pensar y sentir, retados por siempre a duelo...

Me gusta adjudicarle a Descartes (o incluso al mismísimo Kant) la culpa de menudo suceso, como una suerte de chivo expiatorio -legal- que asume la carga y el síntoma, sin excusas, sin razón (sin criterio). 
"Tal vez yo no sepa adonde ir, pero si pudiera una mañana abrir mis ojos y ver los tuyos, sabría donde quedarme", leí alguna vez por ahí (y me enamoré del concepto).
Mario se cansó de gritar que somos fanáticos de lo prohibido y seguramente Freud teorizó bastante al respecto pero ninguno, ni el mismísimo Lacan, ha sido capaz de marcar la ruta que anula al jamás y perpetúa el acá, el ahora, el quizá; el atreverse a algo; a un poquitito más, sin culpa, sin sanciones... sin pretextos.
Es como si existiese un manual, una suerte de aval (de la ética y la moral), del deber ser y el no ser... y un centenar de ilusiones reducidas a intentos...  Mas no. No existe una norma tal que nos limite a soñar y nos prohíba intentar, más que el temor a fallar, disfrazado de no, de jamás... de no puedo y, aunque no es simple de elucidar -y suela vencer el pensar-, de tanto en tanto -y sin poder abusar- me juego a burlar al jamas, a abandondar al juicio en un holgado stand by, a desafiar al What if; a inmiscuir un me atrevo....





Casual o causal. ¿Elegimos?

Que le falta, que le sobra, que te gusta, que incomoda... que no alcanza. A veces, nada parece encajar; otras, darías lo que no tienes por compensar -sin dudar- aquello que, por H o por B, no basta, sin atreverte a indagar si, acaso con algo más, puedes torcer -sin dañar- lo previsto...

Somos piezas -precisas- de un puzzle arbitrario que nos arma, con hilos, con baches... con sogas, con pausas. Y nos movemos -sin más- en verosímil libertad, presos de cierto bosquejo (mordaz), que a veces nos hace soñar y otras nos mira llorar, abatidos... 
El tema es elucidar el móvil - o el rey- de tan rigurosa red y tan delicados hilos. Enlaces, vaivenes, quiebres (descuidos), más la indeleble ilusión de ser -por elección o por ley- el nexo real y preciso, mientras jugamos a pertenecer, a ser o a dejar de ser, en medio de nuestro camino; la ruta casual o causal, la vida que elegimos vivir, el azar... ¿O el destino...?

Así...

Un mate sin reloj envidioso, un paréntesis de buena música, una mañana al sol... La sonrisa de quienes amamos (los sueños que no postergamos), un "te quiero", un abrazo... el perdón. La risa no programada, la taquicardia indicada, la posibilidad de elegir; aprender a decir que no... El tiempo que ya no perdemos (los miedos que ya no tenemos), el "me atrevo y me sigo atreviendo" y -en en cualquiera de sus variantes- el amor...
La felicidad está ahí, asomándose sin piedad, y seguimos buscándola en cualquier lado...
F E L I Z  vida muchachit@s...
See u later, MasterCard...

Viernes que te quiero, viernes...

El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...