Del 2019 aprendí...


  • Que mirar no siempre es ver; que no escucharnos nos sale muy caro...
  • Que si se busca, el tiempo siempre se encuentra. 
  • Que cerebro y corazón jamás irán de la mano.
  • Que el amor no siempre alcanza. 
  • Que de todo, siempre, se aprende. 
  • Que crecer duele... bastante. 
  • Que estar solo no es igual que sentirse solo. 
  • Que la mayor distancia no se mide en millas... 
  • Que el instinto es un arma letal y la ansiedad, un horrible consejero...
  • Que la energía tiene un poder inmenso; que el miedo es un maldito cobarde.
  • Que en asuntos de dos, el tercero siempre sobra. 
  • Que soltar es necesario; que hay que aferrarse a lo(s) que queremos... 
  • Que hay que atreverse a vivir. 
  • Que la vida jamás espera.
  • Que los cambios son necesarios; que animarse está bueno.
  • Que las vueltas marean, las curvas reviven... Que no suma una línea recta...
  • Que valorarse es quererse.
  • Que el cerebro jamás se calla.
  • Que respetarse es urgente...
  • Que tengo que aprender a abrazar (y a retarme menos).
  • Que de los mejores momentos no guardo ninguna foto y que los sueños siempre se cumplen para el que jamás desiste y tiene el valor de jugarse por ellos...
Ningún año es genial, nunca los 365 días resultan perfectos pero ojalá el 2020 nos de mucha paz, también un poquito de aire y un montón de sonrisas que contrarresten el resto =)

Trust your dreams, live your Life... Enjoy de ride!
Hasta luego número primo; sé un poquito considerado, ansiado número par... 🙏

Ding Dong Dang


Ningún año es fácil, si alguien te dice que su año ha sido perfecto es, lisa y llanamente, porque ese alguien aprendió a dimensionar y a sacar un poco mejor las cuentas. El mío no ha sido perfecto; si tuviese que buscar un adjetivo para definirlo, diría que ha sido intenso y, un poco antes de culminar, algunas horas antes de alzar mi copa, puedo decir que, no obstante, supimos hacerlo muy bien.

El 2019 me ratificó que en la vida no existe la línea recta, que todo está lleno de curvas y que es justamente el zig zag lo que la vueve especial (y precisa).

Este año atravesé diferentes crisis; tomé decisiones, cambié varias veces de idea (crecí) y aunque más de una vez me he sentido muy sola, sé, desde lo más profundo del alma, que jamás me ha faltado un sostén. Chin chin por esa gente linda que siempre me banca, que nunca me suelta la mano y está siempre ahí (aquí) para mí; los que se fueron, los que volvieron, los que aún están por venir... Chin chin por las dudas; chin chin por los cambios. Chin chin por los sueños (y por el camino empedrado que nos conduce a alcanzarlos...) Estoy donde quiero estar y haciendo lo mejor que me sale; aprendiendo a decir que no, escogiendo mejor cada sí...

Alguien me dijo una vez que a lo largo de nuestro camino vamos conociendo personas que nos acompañan, algo así como "pedacitos de viaje", y siento la necesidad de agregar que, aunque no siempre elijamos, hay viajes más bien fugaces; destinos que no repetimos y sitios que amamos, de los que no desistimos, y a los que (aunque se ofusque Joaquín) siempre querremos volver... Gracias, también, por ellos ❤...

No sé qué espero del 2020, supongo que paz y estabilidad emocional aunque sabemos muy bien que no me resulta sencillo (aunque no pierda del todo la fe)...

Trust your dreams, live your Life... Enjoy de ride!

Sean felices, sonrían mucho y vivamos todos una 

¡¡ F e L i Z * N a V i D a D !!

Que renazcan los sueños, la emoción y la ganas y... Que Papá Nuel les traiga un montón de sonrisas; tengan en cuenta, también, que lo mejor de la vida no viene envuelto para regalo...


El amor en los tiempos de las w

Izquierda, izquierda, izquierda, derecha, derecha, izquierda, derecha (otra vez) y... No, no estamos marchando (¿o sí?)... ¡Crush! ¿Y ahora? Bla, bla, bla, piropo, chistes, flores, bla y... ¿Nos vemos? ¡Claro! Y de ahí en más, lo que surja que -en gral- no pasa de un par de citas... 
En la era de internet, todo se vuelve más frágil (y esfímero), como una historia de Instagram; o de facebook, que pasa más desapercibida.
Pero... ¿Cómo es? No alcanzo entonces a elucidar si se trata de mucha ansiedad o... quizá de poca paciencia pero, como sea, nos quedamos en un mísero "ni"; en un punto intermedio (e incómodo) que no suma más que un par de veladas y resta energía, emoción... y ganas...
Y todo pasa ahora por la imagen; da igual cuántos títulos tengas, cuantos chistes muy bien te sepas o que tan grande resulta tu cuore; si te sobran kilos (o te faltan lolas...) difícilmente puedas llamar su atención .Y ojo con ser petiso, tampoco vende; como si al momento de acompañar, sirviesen un par de centímetros pero, ya ven, tampoco importa...
No tengo ni puta idea de cómo se compra, el resto; siempre ando corta de plata y, además, al parecer, no hay ni siquiera una regla: "dejá que fluya", insisten; ja: no paso de un par de olas y... medio que me cansé del naufragio...  Así que, verán, o alguien me enseña a nadar o me manda un patito de ule porque,  sinceramente (quizá), tanta vuelta y tanto oleaje, deje de oficiar de salmón y... me deje llevar por el río...




De ayer, de hoy... del putísimo tiempo

Existe un millar de libros con consejos para padres pero nadie dedicó 3 lineas a la compleja tarea de ser hijos... De peques la tenemos fácil (supongo que es el instinto): un caprichito casual y ¡zaz! ya le tomamos el tiempo; lo jodido comienza después, tras caducados berrinches, cuando los vemos pisar más lento ¿En qué momento canjearon su capa por el bastón del abuelo, relantecieron su paso y enmarañaron su cielo...?
¿Qué apuro ajeno y voraz comandan las dos agujas que sobreimprimen su cuento? Si apenas había sido ayer cuando volví del jardín, de mano del auténtico abuelo... y mi pollerita a cuadros...  y su mano orgullosa... y su paciencia eterna...
Dicen que la vida tiene algo de geometría: un círculo cuasi perfecto y a lo mejor sea por eso que, en ocasiones, el principio se diluye en finales y el fin da lugar al comienzo y quienes alguna vez enseñaron se vuelven alumnos porfiados de docentes improvizados... y espejos...
Sucede que nadie te explica, jamás, como ha de ser rescatar a quienes nos han protegido tanto pero no osamos chistar y hacemos todo eso y más, sin siquiera cuestionarlo; mientras se anuda en el pecho el miedo a lo que vendrá, la angustia por lo que no volverá... la sombra de lo que ya no seremos...
¿Y qué podemos, entonces, hacer, ante al arrebato rapaz de los hilos cada vez más tiesos? Vivir, disfrutar y luchar; llenarnos el alma (el pecho) de ese refugio infinito que nos ayuda a entender que la vida no es más que eso: un instante que se escapa en cuclillas, que se escurre entre flácidos dedos pero que nos invita a soñar, sentir (VIVIR) y ser todo lo que queremos ser, mientras podamos a hacerlo...

Love each day,  Live your life... Enjoy the ride... ☺

Felices 30, feliz unión, Alemania

En el aniversario de la reunificación alemana, me parecía oportuno compartir una imagen que apenas requiere epígrafe...

Durante 30 años, familias y amigos fueron  partidos a la mitad, por el filoso capricho del mercado; la guerra fría congeló las posibilidades...  y prendió fuego los sueños...
Los intentos de transgredir, de recuperar la identidad (la vida), en poquitos casos, funcionaron; en otros, quedaron retenidos ahí, justo detrás del muro, en la franja cuyo nombre presumía el peor de los destinos.
La división fue tajante y las consecuencias, también: la arbitrariedad maquiavélica inició el plan; la desesperación y el horror completaron el proyecto...

"Dividide y reinarás" y... da igual lo que se quede en el medio...

1961 - 1989. Una nación, dos realidades.

Ojalá, jamás, ninguna división ni grieta vuelva a empujarnos a esto...

Deutschland ❤🇩🇪



Cómo sobrevivir a la bicisenda, en Baires

Asoman los primeros calorcitos, el sol y... renacen las ganas del deporte al aire libre. ¿Verdad? ¿Es acaso ud. uno de esos osados que se atreven a "cazar" la bici para desplazarse? Pues bien, les dejamos una serie de consejos:


1) ¿Es Ud. de los tempraneros? ¿Le gusta salir al alba? No haga caso al pronóstico y vista siempre zapatitos impermeables; nunca falta el encargado, con vicios de bombero loco, obstinado con la manguerita.
2) Ohhh.... ¿Qué es eso tan grande? ¿Luciano, so' vo'? No... es un volquete ¿En el medio de la bicisenda? En el medio de la bicisenda... Reduzca la velocidad y... haga lo que pueda. ¡Suerte!
3) ¿Guiño? ¿Qué es eso? Al parecer, es una costumbre de antaño que se perdió con el tiempo; lo que hoy está de última moda es mirar "losojito" del automovilista y adivinar su intención. ¿Dobla o sigue? ¡Atrévase a jugar!
4) Evite, siempre que le sea posible, la zona de colegios: los padres entrarían con auto al patio para retirar a sus bendiciones, si es que les fuera posible, así que... la bicisenda, imáginese, los tienen sin cuidado...
5) Peatones... ufff la peor maldición del ciclista: cruzarán sin mirar al costado, solos, con criaturitas, con colchones y hasta tablones. ¡Se los juro! Al grito de "cuidado", alguno le pedirá perdón (con carita de pollo mojado) y otros, lo putearán, por si acaso... 🤷‍♀️
6) ¡No use auriculares y no mire su teléfono celular mientras maneja! Por el amor de Jebús, ¡Inconciente!
7) Cuidado con las palomas... Ya conocen la expresión: "más dolobu que las palomas..." Pues bien, se cumple. Manténgase alerta. 🙆
8) Madres... Por Dios: es un cochecito no un tanque de guerra. ¡Espere sobre la vereda!
9) Veo la luz... y quema... No, no es la tercera dimensión ni la luz al final del túnel: es un semáforo ¿Verde frutrilla? No... Lamento decirle que le han mentido: es rojo y el semáforo tb es para ud.: da igual si los demás avanzan; ninguno de los ansiosos volverá ayudarle, cuando se lo lleven puesto...
10) No, la bicisenda no es la continuación de la vereda, no es una senda peatonal, no es zona de descanso, ni de estacionamiento, ¡Ni un parque de juego para niños! Pero... no todos lo tienen tan claro 🙌


Sí. Desplazarse por la ciudad en bici tiene sus "detallecitos" pero, pese a las peripecias, ¡es un excelente ejercicio! No se desanime

y... Comparta con sus seres queridos: evitemos accidentes evitables.

Domingos felices

Mojar el pancito en la salsa es una de esas cosas diminutas que me devuelven a casa; a mi casa de color azul, en un domingo común, antes del nuevo milenio. 
Familia tana si las hay; sobretodo papá: para él, la pasta de los domingos ha sido siempre sagrada y nosotros jamás objetamos aunque ahora (por esas cosas que tiene el azar...) llenó el espacio el vacío, para redundar de retórica... 
De chica prefería los ñoquis o cualquier otra pasta, rellena; Peter no negocia los sorrentinos (sobre todo si son de jamón) y papá se muere por los fuciles; esos tallarines retorcidos como el cable de aquel teléfono, que también supo tener papá, cuando iniciaba el asunto. Luqui y mamá no sé muy bien qué prefieren; supongo que los tallarines pero eso no es lo esencial; lo que yo añoro, en verdad, es ese vestigio de luz que asomaba como al descuido, mientras destapaba la Essen (tenía que ser alemán...) La comida siempre fue responsabilidad de mamá pero en alguna ocasión, dejó la posta a papá para el tuco de los domingos; por aquel entonces se acordaba mejor y lo disfrutaba... tanto... Apenas llegaba yo a la mesada de mármol y ahí me esperaba él, soplando sigiloso un pedacito de pan que me acariciaba el alma... 
La mesa de los domingos siempre fue algo especial. No importaba para nada si habíamos salido (si apenas habíamos dormido): el almuerzo del domingo era tradición familiar y nadie podía saltarlo...  
La Fórmula 1, las chinelas de paño y el Turismo de Carretera; Ferrari y Ortelli, los ídolos de papá; luego de Mouras, claro, que lo llenó de alegría... y pena. 
11 y monedas llegaba Lita, con las rodillas cansadas y la niñez escondida en ese cuerpo de abuela... Y Carmen, claro, que  ya no camina solita pero no falta jamás, sobretodo si vamos nosotros...
Lo de mami siempre fue algo especial: jamás se sienta almorzar cuando ya nos sentamos todos; parece que en ese momento de degustar el manjar, a ella le asoma una urgencia, aunque se me ofuscaría la RAE por adjudicarle ese rótulo... Pero ya nos acostumbramos, como a tantas otras cosas...
Dicen que un momento cualquiera se vuelve en verdad especial, cuando ya no estamos ahí; apenas se vuelve recuerdo y aunque se me nuble la vista y se me corte la voz cuando sin querer, como hoy, por un guisito mas light, se me da por mirar hacia atrás, siempre agradeceré a mi mamá haberme hecho levantar para almorzar todos juntos.

Familia reunida, domingo ideal ...

Viernes que te quiero, viernes...

El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...