Amo los domingos; son lisa y llanamente el paréntesis de mi semana (y todos sabemos muy bien lo mucho que amo los paréntesis ... Y las metáforas). Hoy me di cuenta que el domingo la gente tiene más tiempo y eso la lleva a reflexionar, a lamentarse -frustrarse- o, incluso, también, a llorar... Hace tiempo dejé de hacerlo, quizá porque me gusta mi vida, quizá porque tengo un plan o a lo mejor -simplemente- porque ahora pienso distinto...
No se si me estoy poniendo vieja (no me respondan) pero de un tiempo a esta parte revaloré la vida (mi vida) y, entre aciertos y "desencuentros", sentí ganas de vivirla pero de verdad; de dejar de creer que soy un árbol de pera y animarme a más, a moverme, a luchar por lo que deseo, a decir más "perdón" o "te quiero"; a escuchar lo que quiero decir, a decir lo que quiero oír y a hacer lo que quiero hacer, mientras puedo hacerlo... Y, de corazón, les deseo lo mismo: que sueñen mucho, que vivan más, que tengan siempre mucho valor (o menos miedos) y ... que no se les escurra la vida, anhelando mejores tiempos...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Viernes que te quiero, viernes...
El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...
-
Yo no te pido que vueles alto, sino que descanses en paz, que es lo que tanto querías, lo que cada vez más repetías; lo que tanto escuché de...
-
"Lucrecia, papá Rubén", dijo de repente una voz familar, a través de un número deconocido, junto con un tanto enigmático "no ...
-
El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario