"Paren el mundo que me quiero bajar", oí suplicar a Mafalda, como si el mero ON-Off reglamentase los giros; como si acaso encausar el botón garantizase que así, exento del frívolo azar, pudiese ordenarse el destino, ausente de toda magia; carente de fallas, venturas y ruidos.
A veces no hacen falta botones, sino un simple cambio de ritmo; un rinconcito sereno, donde se callen los voces (donde no aturda el sigilo); donde los pesos no pesen, donde los miedos no teman (y el pero pida permiso), mientras el mundo circula, sin pausa, sin prisa (con ritmo... ) Quizá, de tanto girar, se desmarea el mareo y un día, de pronto, los sueños mas enredados encuentran su propio camino...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Viernes que te quiero, viernes...
El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...
-
Yo no te pido que vueles alto, sino que descanses en paz, que es lo que tanto querías, lo que cada vez más repetías; lo que tanto escuché de...
-
"Lucrecia, papá Rubén", dijo de repente una voz familar, a través de un número deconocido, junto con un tanto enigmático "no ...
-
El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario