A veces me da por pensar que ese mundo, el que funcionaba al revés, no era tan solo un cantito...
Cuando algo es realmente muy bueno, decimos que es "bueno mal"; golpeamos para reparar y, para aumentar la energía, nos agotamos haciendo ejercicio. Se ve siempre lo más importante cuando cerramos los ojos, decimos muchísimo más cuando se callan los ruidos, e incluso en el mismo silencio podemos estar aturdidos. Lloramos si estamos felices; sabemos, solo cuando lo perdemos, el gran valor que tuvimos, y enloquecemos en el laburo para vivir más tranquilos.
Quizá sea entonces por eso que, en ocasiones, debamos morirnos de amor para sentirnos más vivos...
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