Paradojas oscilantes de la vida

A veces me da por pensar que ese mundo, el que funcionaba al revés, no era tan solo un cantito...
Cuando algo es realmente muy bueno, decimos que es "bueno mal"; golpeamos para reparar y, para aumentar la energía, nos agotamos haciendo ejercicio. Se ve siempre lo más importante cuando cerramos los ojos, decimos muchísimo más cuando se callan los ruidos, e incluso en el mismo silencio podemos estar aturdidos. Lloramos si estamos felices; sabemos, solo cuando lo perdemos, el gran valor que tuvimos, y enloquecemos en el laburo para vivir más tranquilos.
Quizá sea entonces por eso que, en ocasiones, debamos morirnos de amor para sentirnos más vivos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Viernes que te quiero, viernes...

El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...