Música, maestro

Hay reglas, pero ignoramos las medidas; hay planes, pero desconocemos los detalles; hay una vida repleta de momentos mágicos y algún que otro mago obtuso, que osa ocultarnos los trucos...
Pensamos, planeamos y delineamos, mientras gran parte del artilugio se cae a un costado del margen...
Quizá no esté del todo tan mal navegar en el río revuelto, cambiar (sin dudar) cada remo; ofrecer resistencia, luchar, empezar otra vez, sin agotar nuestras ganas... Nadie puede anticipar la música que le da ritmo a su vida; todos podemos elegir como queremos bailarla 💃🏻

Psicología de goma y zapatos baratos....



¿Sabías ... ?

Que, a veces, vestirnos bien significa que nos sentimos mal?
Que una lágrima es una emoción, que no supo encontrar las palabras?
Que una adicción, en cualquiera de sus formas, es solo una vía de escape?
Que cada dolor de garganta es otra palabra no dicha?
Que a veces decimos mucho, para evitar que nos pregunten algo?
Que correr con fuerza puede solapar una debilidad más profunda?
Que la agresión verbal es, con frecuencia, angustia disfrazada de superhéroe?
Que la falta de sueño es, en verdad, sueño(s) que aún naufraga(n)?
Que el silencio puede encubrir un montón de palabras entrelazadas?
Que una enfermedad del cuerpo no es otra cosa... que una afición del alma...?
Que me disculpe el Señor del habano pero, en ocasiones, cuando me supera la retórica, me atrevo a nadar en psicología...

Y entonces me da por pensar ...


Que soñar es importante, pero que sin luchar no se alcanzan los sueños.
Que lo que cuesta vale y que lo que vale hay que protegerlo.
Que extrañar está bueno, pero acercarse está mucho mejor.
Que llorar alivia el alma y decidir mitiga las cicatrices.
Que preocuparse atormenta y ocuparse impulsa el cambio.
Que quien te quiere lo dice, pero además lo demuestra y que, en ocasiones, aquel que menos repite es quien quizá más lo siente.
Que se cerrarán cientos de puertas y se abrirán mil ventanas, que debemos estar atentos.
Que equivocarse es necesario y encariñarse con el error, patológico.
Que estar solo no es igual que sentirse solo; que podemos sentirnos solos aun estando con alguien y completos, solo con nosotros mismos...
Que alejarnos de lo que nos lastima es solo una vía fugaz para emparchar el dolor, que afrontar, sin huir, ayuda a sanar las heridas...
Que hay días buenos y días malos y que nadie más que nosotros puede inclinar la balanza.
Que respetar es necesario y hacernos valer, nuestra responsabilidad.
Que nuestros pensamientos dominan el 85% de nuestros actos (y circunstancias), que el 15% restante es propiedad del azar y que eso... es lo mejor que tenemos...
Que reírse con amigos no solucionará nuestros males, pero nos enseña a vivir (y a sonreír) pese a ellos y... que siempre es urgente hacerlo...
Que no podemos parecernos a nadie y que eso es lo más divertido; que podemos ser pobres o ricos, teniendo siempre lo mismo...
Que decir adiós a quien se ama no es cobardía, sino coraje...
Que no sucede todo como deseamos y a veces, posiblemente, conviene.
Que perdonar no implica olvidar; que pedir perdón es de grandes.
Que caer es inevitable y levantarse una obligación.
Que podemos engañar a muchas personas, pero jamás a nosotros mismos y que intentarlo, a la larga, nos pasará factura...
Que nada ni nadie diseñó nuestro mapa y que solo nosotros, y paso a paso, vamos trazando el camino...


E n J o Y * T h E * R i D e *
(Keep it - always - in mind)

V i V i R . . .



Pasamos la mitad de nuestros días analizando virtudes y deficiencias, diseñando tácticas, analizando estrategias. Tejemos planes, delineamos rutas y se nos escurre la vida en un "what if"... y nada, ni el más perfecto de los bosquejos, es capaz de superar la magia que trae consigo el más astuto de todo boceto; aquello que llaman "azar".
Desdibujemos la meta, caminemos de a poco el camino; de eso se trata vida; eso es, ni más ni menos, vivir...


** D e J a T e ** s O r P r E n D e R**

Hola. Soy yo, de nuevo.

No, no me volví loca; es más: creo que, poco a poco, he dejado de serlo... 
¿Cómo estás? Te siento feliz y lo cierto es que... me alegra tanto saberlo... Casi que veo tu cara al escucharme la voz; tus ojos achinaditos, tu ceño. No te culpo, tenés razón (es cierto)... Es solo que, de un tiempo a esta parte, decidí sobornar a mis pies y alejarme - un poquito- del suelo, y aprender a volar (a vivir) con mis ganas, (por mis sueños) y según parece, allí, en ese reinado feroz, no hay sitio para la razón (ni los peros). Yo, la más leal seguidora de Levis, entendí que, a veces, las lineas más amigables son esas que, lentamente, se desdibujan sin miedo; las que se esfuman, se burlan... o se confrontan, cual reto.
Crecí mucho, ¿Sabés? Y ahí, entre la hamaca inconstante y el sube y baja indiscreto, me interceptó un ojalá: tu reflejo.  Estás muy lindo. ¿Te dije? Seguro no me atreví, aunque has de notar, sin negar, que se me escapa 1 suspiro entre mi ahora y tus luegos... No es un reclamo; sabés y, además, tampoco tengo derecho.
Muero de ganas de verte, eso si que logré decirte aunque claro, con menos énfasis (y cierto celo). Quiero tomarte la mano para intentarlo otra vez y está vez, que lo decida la suerte, o el tiempo... Prometo que, de correr, prefiero correr el riesgo.
Sigo en el mismo lugar, en aquel primer piso (pequeño); tengo unas canas nuevitas y no te voy a mentir: sigo enfrentando mis miedos... Pero en el tiempo sin verte también descubrí algo más: te quiero.  Es demasiado, lo sé, restemos sinceridad y conversemos, entonces, a besos.
Te pido perdón por abusar de metáforas; por derrochar punto y comas, paréntesis (y pretextos). Pero me resulta más simple si te hablo así; es mi sello. Y ahora, en compañía letal de un despiadado quizá y un invertido silencio, no queda más que colgar; no llegues tarde (hay tiempo)...



De esos ratitos de antes


... Como si acaso se sintiese igual que el aroma del sobre y la tinta apretadita con fuerza, como evitando que las palabras se escurriesen del papel; el amor que viajaba incómodo entre renglón y renglón y la emoción de leer y responder, felices, cada punto y cada coma, y rellenar los huecos vacíos con besos dibujados y sueños de mil colores distintos...

Y la adrenalina de encontrarlo? Lo habíamos visto una vez (o dos) en el boliche del pueblo. Con suerte sabíamos su nombre, su apellido o alguna seña particular que nos ayudaba a ubicarlo: "Es el panadero de la calle Colón", "El chico del perro" "El hijo del cliente de tu papá"... "Va al nacional" , "Va todos los domingos a la plaza...". Porque plazas hay muchas, pero la del artículo, sin duda, era esa. Y jugábamos a los detectives y a descubrir de a ratitos (y en vivo) detalles y señas que nos acercasen más...

Y revelar una foto!? Terminar el rollo y llegar ansiosos a la casa de revelados, esperando encontrar esta foto increíble que quizá... quizá nunca salió, o salió cortada o bastante distinta de lo que que quisimos lograr... y ni hablar de los misterios: la Foto que nunca sacamos, para sorpresa de varios, también estaba ahí...

Llamar por teléfono era toda una aventura... Sí, lo dicen todos, pero en casa (y no es por mandarme la parte...) la cosa se complicaba aún más, porque no sólo te atendía mamá (o papá) sino que, durante algunos años, compartimos la línea con el taller y ahí... ahí te atendía mi tío y avisaba, con un grito y de la escalera, que nos habían llamado, mientras la discreción se fugaba, con pasitos cortos y bien apurados...

Ahora el mail, el whatsaap, las fotos digitales y las redes nos simplifican bastante el laburo y ojo! No es que lo vea mal, pero a veces me gusta recordar esos años en los que, alguito más joven que hoy, la inmediatez era solo un sueño y vivir se parecía bastante más a una aventura, repleta de detalles pequeñitos que me hacían grande, sin siquiera sospecharlo; sin ser, siquiera, mayor...




Life... oh life... ❤️

Ni una Más - Ni Una Menos...

No. vestirnos de negro no nos devolverá a Lucía, como tampoco lo harán la marcha, los carteles, los memes, los hashtags y los gritos afónicos de los familiares y amigos de Lucía y de todas esas mujeres que ya no están.
No, no alcanza, porque ninguna de esas variables es capaz de solapar la enfermedad que subyace y que nos alcanza a todos. No alcanza, porque ya nadie se asombra cuando le gritan algo -poco cortés- a una chica, cuando pasea por la vereda. No alcanza, porque caminar en una calle oscura sigue siendo más peligroso para una mujer que para un caballero; y ni hablar si además usa tacos o escote o falda. Aunque, "curiosamente", nadie acosa a un pibe que va en traje de baño o con bermudas o shorts.
No alcanza porque, al momento de buscar laburo, querer ser mamá también representa un problema; aunque la alegría y el amor, los compartamos con "ellos". No alcanza, porque si estás de mal humor, seguro te está por venir o no pasaste una buena noche. No alcanza, porque el relato rebasa de símbolos, de frases y de expresiones peligrosamente naturalizadas. No alcanza y mientras no se promueva la educación y el cambio, podremos reducir el número de casos, pero jamás librarnos de ellos...


Y Pese a todo uso hashtag, apoyo la marcha y también me visto de negro, porque, aunque no alcance, es un paso, es un símbolo y es apenas un medio, para empezar a CONCIENTIZAR que la MUJER no es un flanco, no es una cosa, no es objeto; MUJER, señoras y señores es, al igual que HOMBRE, un ser, una persona, un género...


y acordate siempre, pebeta:
El acoso no es normal, agredir siempre está de más, que sea tu PAREJA NO significa que sea tu DUEÑO y, aquel que verdaderamente te AMA, JAMÁS te faltaría el RESPETO...
Ni una Más - Ni Una Menos...

Viernes que te quiero, viernes...

El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...