Hasta siempre, enanito

A veces, de tanto en tanto, la vida se nos encapricha y nos retuerce la mano (y el pecho). No sigue reglas, ni normas ni leyes; solo nos mira (de frente), nos grita y nos hace ver que está ahí, que vivamos. A veces, de tanto en tanto (para que entendamos mejor), también nos empaña los ojos (y el alma)...
Gaby, coqueco, hermanito adoptado... Se me quiebra el alma de pensar en vos, en tus manías, tus ocurrencias... Las tardes de play station antes de rendir un examen, la moneda para decidir el azar, las trasnoches en el cine, las siestas, la tarta potente que inventé para vos y todas las golosinas que contengan coco... (Y tantos momentos más que nunca podrán quitarnos... )
Qué decirte chiquito? Dejaste un angelito aquí abajo que es una parte de vos y que trataré de mimar (y cuidar), tanto como me sea posible...
Hasta siempre Gaby!
Nos vemos luego, chiquito ❤️
Lux, Skin Care

Hola. Vine de nuevo, pero no volvì.

No podía garantizar cómo sería volver a verte, 35 semanas después de aquel último abrazo...
"Bendito el lugar y el motivo de estar aquí", tarareaba en silencio.
Cómo erase de esperar, te vi apenas crucé la puerta, pero no me pude acercar. Te veías tan lindo con ese sweater... Esquivé tu mirada mientras me duraron las fuerzas,  hasta que el calor de tu abrazo me sorprendió.
- " Se te ve perdida. ¿Estas bien?", preguntó. Yo solo respondí que sí;  se me escurría el alma con cada letra...
Cruzamos miradas durante toda la tarde; yo no permití que lo notes, tampoco vos y sobre el final del día, lo que yo tanto temía, una vez más, sucedió. Sospecho que preferías así, a escondidas. Siempre te preocuparon las voces (las otras, las ajenas) y, además,  para todas esas "otras cosas",  siempre nos faltó valor.
¿Cómo decirte que sí, que yo también te quería, que aún también me dolía, sin que me tiemble la voz... ? Asumo que por eso escogiste el ruido, las comas y tantos signos de puntuación...
Sé que no fue casual que no amaneciéramos juntos, aunque he de decir, sin clemencia, que no fue fácil la decisión. Me desperté con ganas de decirte... tantas cosas, mas no hubo momento oportuno, ¿o acaso me faltó coraje? No sé. No se dio.
¿Qué decirte de la despedida? Una vez más: no alcanzó. Me quedé con un montón de palabras dormidas, de abrazos callados, de besos... de amor...
Hay historias que nacen para vivir sin futuro, con un presente abreviado e intenso que, mientras dura la magia, nos hace creer la ilusión; hasta que se esfuma el hechizo y el alma, pequeña y arrugadita, murmura para persuadirnos de que eso será lo mejor, mientras se quiebra en pedazos tu sueño...
Diseñé tantos guiones para nuestra historia;  escenas, tomas, actores, canciones y locación y hasta enmarqué y traduje las pausas, mas nunca encontré los colores para dibujar nuestro adiós, y aunque ya te haya soltado y esté de acuerdo, esta vez, con mi alma, a la orilla de la cordillera, entre viñedos y sueños, siempre me quedarás vos...

De música (de intuición)...

No planeé que sucediera y oí alguna vez, por ahí, que así se da lo mejor...
La primera de todas las veces fue un jueves y, en tan indómito otoño, se inmiscuía el calor. A mi no me incomodaba y me confesó su mirada que a él tampoco le preocupó.
Algún detalle oportuno tiñó de color la velada y dio algo más que contexto a alguna que otra ocasión... Luego devino la pausa, alguna incómoda coma y varios signos de puntuación, antes de que el entusiasmo ose bajar sin clemencia el pre-anunciado telón...
Ojalá pudiera el cerebro silenciar el juicio injusto y explicar al corazón, pero hay ciertos puentes foráneos que no conocen de normas  (ajenos a la intuición)...
Joaquín anticipó sin reparo: el veleidoso correr de los años suele encoger la aflicción, mas he de agregar que los duelos poco conocen de reglas, de ritos (de guión).
Aún no comienza el invierno (duramos menos de una estación), pero hace frío aquí dentro; sospecho que extraño el calor...
La última de sus miradas dio el trazo final al paréntesis, y me abrigó entre sus brazos para decirnos adiós. Cambió de estado la pausa y dictó para mi sonrisa la más arbitraria sanción, mientras los recuerdos, sagaces, escapan a tal dictamen y mutan sin concesión, para volverse recuadro, perfume, canción...

Comencemos a hablar, para que dejen de callarnos



Una y otra vez voy a volver a insistir en que la violencia de género excede la violencia física, y en que existe otra violencia -que no se ve- que sigue golpeando con el correr del tiempo...
Ninguna persona tiene derecho a ejercer violencia sobre otra; no importa que tan larga sea su pollera, cuan altos resulten sus tacos o cuan pronunciado se vea su escote. Naturalizar el relato significa ser cómplices del mismo infierno...
En cada una de esas mujeres que hoy no están ha
y madres, hay primas, hay hermanas, hay amigas... Y en algunas de ellas hay personas que eligieron creer que "no era nada", "que se habían equivocado", "que se habían arrepentido", "que la culpa había sido de ellas", "que jamás las lastimarían" o que simple y sencillamente, tenían miedo...
Abramos los ojos: ¡coraje! Atrevámonos a denunciar, a escapar y también a generar conciencia. El acoso no es normal, agredir SIEMPRE está de más, que sea tu pareja no significa que sea tu DUEÑO y aquel que verdaderamente te ama JAMÁS te faltaría el respeto...
Y ¡ojo! Porque la violencia -en ocasiones- trasciende el debate de género...
Menos reglas + conciencia - Menos miedo...
Menos Críticas + Amor + Criterio...

Menos dolor + Justicia ... Igualdad de derechos

*** V i D a * A m O r * R e S P e T o ***
Ni una más. ‪#‎NiUNaMenos‬

MoMeNtOs....

Y de pronto te das cuenta que no son las grandes obras, sino los pequeños gestos; que no hace falta un día especial, sino uno bien singular que, tan furtivo y casual, se vuelve inusual (y perfecto); que no hacen falta palacios, sino pasillos, paréntesis (huecos); que en vano se cuentan las horas, cuando son esos ratos chiquitos los que eternizan el tiempo...
Brindo por esos instantes, por esos rincones (por tantos gestos) y me anoto en mi agenda mental que hay que saber disfrutar esos momentos pequeños, porque, incluso los males más grandes, tampoco serán eternos...

De rutas...

"El viaje más largo de tu vida es el que va de la cabeza al corazón", leyó y agrega: y no hay atajos, ni treguas, ni trenes... (ni ascensor).
"Nos vemos", le dijo. "Hasta siempre", meditó. Porque las palabras, sencillas, alivianan las letras y embarullan el corazón..
Nunca aprendió cómo era; cuánto debía (y cuánto no). Se aturdió en el silencio, dio 103 vueltecitas, miró hacia ambos extremos y enmudeció.
¿Cómo saber si era miedo, dudas... o desamor?
Estaba segura de ello: los mapas y las aventuras no eran su mejor opción y en tal afán de escaparse, y sin meditarlo siquiera, desovilló dos madejas y en un obtuso retazo, cayó... Y entonces, la misma historieta, idéntico argumento y el tan caprichoso guión... Quizá su eterno problema eran las matemáticas y aquella  "X" furtiva que, tras sumar 1 y 1,  sin licencias ni concesiones, vuelve a fundirse en un 2...



Reflexiones...

La sonrisa de mi sobrina (las lágrimas de mi mamá); los disparates de mi hermanito (los refranes de mi papá), la voluntad y la energía de Nati; las ocurrencias de Pau... Los insobornables celos de juli, mi hermano mayor: papá...
Las mentiritas piadozas, las risas, la sonrisas... el buen humor.
Los miedos más chiquititos, las cosquillitas curiosas, el coraje, la emoción.
El azar y sus caprichos, los paréntesis oportunos, las metáforas... la ilusión...
Curioso que las cosas... más valiosas, aún no se puedan comprar.
Hasta luego billetera, buenas noches Master Card.

Viernes que te quiero, viernes...

El viernes todo está bien; no tiene nada que ver con el lunes, que tiene mala fama per se y que, aunque tantas veces nos ha deslumbrado, no ...